Comparación de viviendas
Una al lado de otra, el comprador decide antes.
El comprador preselecciona y compara varias unidades una al lado de otra (precio, superficie, orientación, planta) y convierte una búsqueda abierta en una decisión corta y segura.
Una búsqueda abierta es donde el comprador se atasca. Veinte unidades, todas un poco distintas, y ninguna forma sencilla de poner dos juntas. La comparación rompe el bloqueo. El comprador alinea su preselección y ve, con claridad, qué gana y qué cede al pasar de una unidad a otra: un poco más de espacio aquí, mejor orientación allá, un salto de precio.
Cuando un comprador empieza a comparar, suele estar cerca. Es una de las señales más claras de que ha pasado de mirar a decidir, y por eso la actividad de comparación está entre lo primero que tu equipo comercial ve en los datos de interacción.
¿Qué pueden comparar los compradores?
Precio, superficie, orientación, planta y otros atributos de la unidad, una al lado de otra en su preselección.
¿Cuántas unidades se pueden comparar a la vez?
Las suficientes para sopesar una preselección realista. El comprador añade las unidades entre las que duda y las ve juntas.
¿La comparación ayuda a decidir antes?
Suele hacerlo. Ver las concesiones de forma directa convierte una búsqueda difusa en una elección concreta, y eso acorta la decisión.
¿La actividad de comparación llega a ventas?
Sí. Es una señal de interacción fuerte, así que los comerciales ven cuándo un comprador está sopesando unidades activamente.
¿Cuánto tarda en estar en marcha un proyecto?
Días, no meses. Nos pasas los planos, los renders y los datos de las unidades que ya tienes de la promoción, y nosotros nos encargamos del montaje: en lugar de partir de una hoja en blanco, revisas un visor que ya funciona.
¿Necesitamos desarrolladores o personal técnico para usarlo?
No. Todo se gestiona desde un panel pensado para equipos de ventas y marketing: inventario, precios, contenido multimedia y textos se administran sin tocar una línea de código. Conectar un dominio propio o insertar el visor es lo más técnico que hay, y ambos son procesos guiados paso a paso.
¿Podemos aplicar nuestra propia marca y usar nuestro dominio?
Sí. Los visores llevan tu logo, tus colores y tu tipografía, y cada proyecto puede publicarse en tu propio dominio o subdominio, de modo que el comprador se mantiene en tu marca desde el primer clic hasta la solicitud de información.
¿Podemos actualizar el contenido nosotros mismos tras el lanzamiento?
Sí. Disponibilidad, precios, contenido multimedia y textos se editan desde el panel y se publican al instante: sin volver a desplegar nada y sin esperar a que nosotros apliquemos los cambios.
¿Cómo es el precio?
Pagas por proyecto con un plan mensual o anual, así el coste va ligado a lo que estás vendiendo de forma activa y no a una tarifa fija de plataforma. Los precios son públicos: encontrarás las tarifas actuales en la página de precios.
¿De quién son los leads y los datos de los compradores?
Tuyos. Cada solicitud y cada señal de interacción que genera un comprador te pertenece: los ves en el panel y puedes exportarlos. La plataforma nunca se interpone entre tú y tus clientes potenciales.